HABITANTES
GALACTICOS: ¿REALIDAD O FANTASÍA?
Aunque para algunos la presencia
de seres galácticos en nuestro planeta sea cosa más
propia de films que de la realidad, cuando profundizamos encontramos
en los libros llamados sagrados, profusión de referencias
a esta verdad.
En este lado del planeta, hay
un marcado predominio de las religiones judeocristianas, siendo
para ambas de ellas, la Biblia su texto más preciado.
Es este, uno de los que mayores referencias presenta acerca
de la vida en otros mundos y su relación a través
de la historia con los habitantes de la Tierra. Relata contactos
con inteligencias superiores, avistamientos de naves espaciales
a las cuales se les dan distintos nombres, etc.
Ezequiel I.1.28.
"...Estando yo junto al río Cobar, miré
que venia del norte un torbellino de viento una gran nube
y un fuego con resplandor alrededor de ella. Y en su centro
había una imagen de un personaje tan brillante como
el ámbar...
Y en medio de aquel resplandor
bajaron cuatro seres, sus pies eran derechos como los de un
hombre y la planta de sus pies como las plantas de un becerro
(¿botas de astronauta?) y despedían centellas
como se ve en un acero muy encendido...
MOISÉS ENTRA EN LA NAVE
NODRIZA.
EXODO 24:15-18
"Subió pues Moisés al monte al cual cubrió
luego una nube... habiendo entrado Moisés a aquella
nube, subió a la cima en donde estuvo 40 días
y 40 noches..."
EXODO 13:21-23
"De día una columna de nubes los guiaba y por
la noche una columna de fuego les servia de guía en
el viaje de día y de noche. Nunca faltó la columna
de nube durante el día, ni la columna de fuego por
la noche..."
Llama la atención la
frecuente mención de una nube que actúa en forma
inteligente.
Los otros libros sagrados,
sin excepción, también tienen citas: El Popol
Vuh, El Chilam Balam, El Ramayana, El Bhisma Parva, El Chi,
El Zohar y la Torá, El Shu King, Ni Hongi, El Tantyur,
El Kantyur, El Dzyan, El Mahabarata, El Bhagavad Gita, El
Panchatantra, El Shan Hai Ching, El Samarangana Sutradhara,
Los Ghal Sudar, El Papiro de Tuli, El Libro de los Muertos,
El Visuddhi Magga, El Stradhara, El Samsaptakabadha, El Huai
Nan Tu, El Drona Parva, El Mausola Parva, El Avesta, La Tabla
de la Ley de Babilonia, Gilgamesh, El Libro de Enoch, La Biblia...
EN LOS LIBROS DE LA INDIA.
El Mahabharata, Bhagavad Gita,
Ramayana, etc. impresionantes descripciones de hace mas de
tres mil años.
LAS MAQUINAS VOLADORAS.
"Las maquinas voladoras Vimana tenia forma de esfera
y navegaban por el aire. Los hombres que iban en ese vehículo
podían recorrer grandes distancias en un tiempo maravillosamente
breve, estos se conducían conforme a la voluntad del
piloto, volando de abajo hacia arriba, hacia adelante o hacia
atrás".
LOS LIBROS DEL TÍBET Y LOS SEÑORES DE LA LLAMA.
En los múltiples templos iniciativos Tibetanos, hay
pasajes en donde se habla de maestros venidos del cielo, especialmente
de las Pleyades y de Venus.
A estos seres se les llamó: "Los señores
de la faz resplandeciente" o "Señores de
la llama" Recordemos pues, a Ezequiel cuando dice: "...
una imagen de un personaje tan brillante como el ámbar..."
"Aquellas formas llameantes que en la altura semejaban
nubes, tornándose en objetos de enormes dimensiones,
cuyas formas lo hacían muy similares a gigantescos
huevos."
EL LIBRO DE ENOCH.
Este texto, para algunos investigadores data de varios siglos
y para otros de milenios. Relata Enoch: "Recibí
la visita de dos hombres de gran estatura como jamás
los vi sobre la Tierra. Sus semblantes brillaban como el Sol
y sus ojos eran como lámparas ardientes.
El fuego brotaba de sus labios, sus vestidos aprecian como
plumas, sus pies eran como púrpura, sus ojos brillaban
como la nieve... me llamaron por mi nombre". Enoch continúa
contando que visita 7 mundos distintos y ve en ellos a seres
que vuelan.
EL FARAÓN ADORA UNA NAVE.
En el año de 1361 antes de Cristo dice el cantar y
de Akenatón:
"Y así, que estando el Faraón de caza
del león y siendo en pleno día, sus ojos se
fijaron en un disco refulgente posado sobre una roca, y este
latía como el corazón del faraón. Su
brillo era como de oro y la púrpura. El faraón
se posó de rodillas delante del disco..."
En los diversos trozos arriba citados, encontramos notables
similitudes: nubes inteligentes, seres muy altos y brillantes,
objetos volantes de enormes dimensiones, y en fin, nada diferente
a las descripciones que venimos leyendo o escuchando en los
últimos 60 o 70 años. Cuando se investiga literatura
indígena, tampoco hay mayores diferencias. Llama a
la reflexión, que los investigadores de este milenio,
hagan enormes inversiones en tiempo y dinero buscando...¿algo
inexistente, irreal?
Entonces me pregunto: todos aquellos sabios escribas de remotos
tiempos, estos letrados científicos de hoy, aunados
a millones de testimonios de testigos eventuales: ¿cómo
lograron hacer descripciones literalmente idénticas,
cuando vivieron en épocas tan distintas, habiendo otras
realidades? ¿O es que sólo ha habido una: siempre
la misma..., pero que hoy produce temor aceptar como verdadera?
Martha Rosenthal
martha_diosas@cantv.net
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